La historia de Pirque se remonta tras la conquista de los españoles, con el asentamiento de importantes familias latifundistas, algunas insertas en la política de la época, quienes se establecieron en extensas haciendas agrícolas y ganaderas, las que hoy conforman los actuales sectores de la comuna.
En sus inicios, el carácter de Pirque era desértico, y las tierras estaban destinadas a la ganadería (equinos, vacunos y ovejas) y al cultivo de cereales. Pero con la construcción del Canal “La Sirena”, en 1834, bajo la orden del hacendado Ramón Subercaseaux Mercado, Pirque comenzó a adoptar su actual aspecto campestre y rural.
El yerno de Subercaseaux, don Melchor de Concha y Toro, casado con Emiliana Subercaseaux Vicuña, fue quien instauró la actividad vinícola en la zona, plantando viñedos en el valle del Río Maipo. Trajo cepas francesas, de la región de Bordeaux, y contrató al enólogo francés Monsieur Labouchere. De este proyecto nace la Viña Concha y Toro, en 1883.
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En 1887 se creó la Ilustre Municipalidad de Pirque, encargada de administrar los intereses locales. Entre 1892 y 1897 perdió su autonomía administrativa, pasando a depender de Puente Alto, situación que se reparó años después, cuando se crea la comuna de Pirque en el año 1925.
Hoy en día, Pirque mantiene el aspecto rural y campestre, pero con mayor urbanización que antes, compuesto por antiguas haciendas, numerosos fundos y parcelas residenciales-agrícolas, además de una gran variedad de viñas y la hermosa Reserva Río Clarillo, entre otros atractivos.
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